LAS HABLAS ANDALUZAS (Apuntes de clase)
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I -
1. Concepto de lengua, dialecto y habla
LENGUA. Es un sistema arbitrario
de signos verbales que poseen una tradición literaria y cultural bastante
desarrollada y que cuenta con un modelo ideal (de lengua) reconocido por sus hablantes.
DIALECTO. Toda lengua comienza
siendo un dialecto de aquella de la que procede.
El dialecto no posee unos rasgos
unitarios y normalizados que le permitan establecer una gramática, un
vocabulario y una pronunciación comunes a todos sus hablantes.
El dialecto tampoco posee una
tradición literaria, pues el dialecto se habla pero no se escribe. Un dialecto
puede llegar con el tiempo a convertirse en lengua. Ejemplo: el castellano con
respecto al latín.
HABLA. Es la realización concreta
de una lengua, bien a nivel regional, local o individual.
Nosotros, más que de dialecto
andaluz, vamos a referirnos a hablas
andaluzas, ya que la forma de hablar el castellano en las diversas
provincias, o incluso comarcas, de Andalucía, puede ser muy variada. Pero a
nivel académico vamos a hablar del andaluz o a utilizar indistintamente los dos
términos..
2. Descripción del andaluz.
2.1. Las vocales.
Respecto al castellano, el andaluz
presenta una diferenciación en cuanto al comportamiento de las vocales, que
puede resumirse en dos soluciones:
a) La Andalucía occidental
(Huelva, Sevilla, oeste de Córdoba y Málaga, y Cádiz) presenta un sistema
vocálico semejante al castellano.
b) La Andalucía oriental (Jaén,
Granada, Almería, este de Córdoba y Málaga) realiza una mayor abertura de las
vocales finales en el plural, frente a la aspiración de la /s/ que se produce
en la Andalucía Occidental.
La Andalucía central (oeste de
Sevilla y parte de Córdoba y Málaga) ofrece una zona de cruce entre los dos
comportamientos.
2.2. La Andalucía de la "e".
Se denomina así a la zona de
confluencia de las provincias de Málaga, Sevilla y Córdoba (entre los ríos
Genil y Guadajoz), cuyos hablantes tienden a convertir en "e" las
terminaciones -al y -ar del castellano. Por ejemplo, se ha recogido en esta zona la
siguiente frase. "Mi marío he ío a trabajé ar cané", por "Mi
marido ha ido a trabajar al canal".
2.3. Las consonantes.
2.3.a) Seseo y ceceo.
Constituyen el rasgo más típico
del andaluz, tanto por su antigüedad como por su amplitud geográfica.
generalmente se describe como seseo la pronunciación de la z de zapato y la c de cielo, como /s/. Ejemplos:
sapato y sielo por zapato y cielo.
Tanto el seseo como el ceceo podemos verlo como una evolución
diferenciada del andaluz y el castellano a partir de los siglos XIV y XV.
El seseo y el ceceo han
estado, hasta no hace mucho tiempo, menospreciados, como vicios de la
pronunciación, de tal manera que cuando se quería imitar el habla del paleto o
del gracioso, se seseaba o se ceceaba. No obstante, el seseo está más captado que el ceceo.
2.3.b Aspiración.
Dicho fonema sólo existe en
Andalucía y consiste en realizar una aspiración en determinados casos.
1. La -h- muda se aspira (un
sonido parecido a la jota, pero más suave) al principio de palabra. Ej.: humo -
/jumo/, hacha - /jacha/. pero este es un fenómeno que más que al dialecto
andaluz pertenece al castellano vulgar.
2. En sustitución de la j
castellana. Ej.: ojo - o/h/o. este fenómeno no está generalizado en toda
Andalucía, pues en zonas como Jaén se puede encontrar la j castellana.
3. Aspiración producida por la
desaparición de la /s/ante otra consonante. Ej.: Mi(j)mo, obi(j)po. Esta
aspiración no aparece siempre, pues algunos hablantes andaluces resuelven el
problema duplicando la consonante que sigue a la /s/. Ej.: muslo - mu-(l)lo.
4. Aspiración de la /s/ final en
el plural de las palabras, en la Andalucía occidental. Ej.: Lo(j) amigos de
mi(j) ermanos son mi(j) amigo.
5. Algunas zonas muy limitadas
aspiran cualquier /s/, tanto intervocálica como a comienzo de palabra. Ej.:
sopa -(j)opa, nosotros - no(j)otros.
2.3.c. Debilitamiento de las
consonantes finales.
Se produce un relajamiento de los
finales de palabra acabados en consonante, que puede resolverse con un simple
debilitamiento de la misma o con la pérdida total de ella. Ej.: verda(d) (debilitamiento), verdá (pérdida).
La pérdida de la consonante final
produce en ocasiones una confluencia fonética de lexemas, que se puede
resolver, bien por el contexto o por la creación de una variante. Por ejemplo
mal (ma) podría confundirse con mar (ma) y mas (má). Por eso los hablantes
hacen aparecer la variante malamente.
2.3.d. Relajación de la
consonante intervocálica.
El caso más generalizado es la
relajación de la /d/, que conlleva la pérdida de la misma. Ej.: pasa(d)o -
pasáo, vere(d)a - veréa.
2.3.e. Relajación de ciertas consonantes.
Es el caso de la ch y de la g, j, que de este modo alejan su pronunciación de la castellana.
Ej.: Chorizo, gente, jabalí.
3. Conclusiones.
3.1. Algunos de los rasgos
estudiados en el andaluz se consideran arcaizantes como es el caso de la
aspiración de la /h/ inicial. Este fenómeno ya se daba en el castellano
medieval. Además este fenómeno se da también en el castellano vulgar de algunas
zonas.
3.2. Otros rasgos, como los
relajamientos de consonantes intervocálicas y las debilitaciones finales, son
considerados por algunos como elementos innovadores del castellano.
3.3. El dialecto andaluz, o las
hablas andaluzas, se encuentra en pleno proceso de reajuste fonológico, es
decir, que aún no ha alcanzado un límite.
4. Problemas gramaticales.
Tienen mucha menor importancia que
los caracteres fonéticos. los casos más conocidos son:
4.1. Dislocación acentual.
En determinadas formas verbales,
en la Andalucía oriental. Ej.: hágamos, ríamos, cantabámos.
4.2. Terminación de los pretéritos
imperfectos de indicativo en -B-, a imitación de los de la 10 conjugación. Ej.: temiba, queriba, reíba. Se dan sobre todo en el
noroeste de Jaén, Granada y norte de Almería. Parece que se trata de la
influencia de la repoblación aragonesa.
4.3. Aparición de una -s- al final
de la 21 persona del singular del pretérito indefinido de
indicativo. A ejemplo de la 21 persona del
plural. Ej.: cantaste-s, temiste-s.
4.4. Contracciones forzadas. Principalmente
con el artículo. Ej.: "pal"
-para el, "pala" - para
la.
5. El léxico.
Sus principales arcaísmos son:
5.1. Arcaísmos. Entre los más
corrientes destacan: "manque" con el sentido de "aunque", "cabero" - último, "cañear" - tomar cañas, "prometer" - asegurar.
5.2. Arabismos. Ej.: Aljofifa
(algofifa) = balleta para fregar suelos, alcarcil-alcaucil =alcachofa
5.3. Leonesismos. Ej.: "esmorecerse" =trasponerse de
ira o de miedo.
5.4. Aragonesismos. Ej.:"babero" =delantal, bata para
niños, "fuguillas" =persona
vivaracha que se enfada fácilmente.
5.5. Creaciones nuevas. Muchas de
ellas tomadas de palabras gitanas y jergas. Ej.: "gili" = tonto, "panoli"
=cándido, "menda" =
yo.
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II -
1. Concepto de habla andaluza.
El andaluz o habla andaluza es la
modalidad del español que se practica (con sus propias variedades locales,
provinciales y regionales) en las ocho provincias de Andalucía. Se trata de
variedades dialectales de un mismo idioma -el español-, más acusadas en el
nivel popular y familiar, pero asimismo existentes y legítimas en el nivel
culto.
2. El andaluz no se escribe.
El andaluz es un modo de
pronunciar nuestra común lengua española y americana. En otras palabras: el
andaluz se habla, pero no se escribe. Los andaluces pronunciamos
el español a nuestro modo y lo escribimos con la ortografía común a todos los
países de lengua española.
3. Seseo y ceceo.
El rasgo más característico del
habla andaluza que pasó al andaluz de América es, sin duda, el seseo. Hoy puede decirse que en toda
América (así como en las Canarias) se sesea,
y que en la mayor parte de Andalucía se sesea
o se cecea.
3.1. El ceceo.
Consiste en pronunciar con una
especie de z tanto la s
de casa o siempre, como la c de cielo o la z de zapato.
La z del ceceo se articula
con la lengua plana o convexa en sentido anteroposterior, y asimismo plana o no acanalada en sentido transversal.
3.2. El seseo.
Consiste en pronunciar la c de cielo o la z de zapato
como una s coronal o predorsal.
3.2.a) La s coronal se
articula con el ápice, corona o predorso de la lengua (en posición plana o
ligeramente convexa, pero acanalada)
entre los incisivos superiores y los alvéolos.
3.2.b) La s predorsal se
articula con el predorso de la lengua plenamente convexo (y asimismo acanalado) contra los incisivos
superiores, mientras la punta de la lengua se apoya, inactiva, en la cara
interior de los incisivos inferiores.
Este tipo de s es el que predomina entre los hablantes más o menos seseantes de
zonas de ceceo y, por esta razón, viene a resultar la variedad más
característica del habla andaluza. No obstante muchos andaluces cultos
prefieren la variedad coronal de s.
4. Estimación social del seseo y del ceceo.
Si seseo y ceceo gozan de distinta
estimación social se debe, en parte, a la mayor extensión del seseo más allá de
las fronteras andaluzas, y quizá, por otro lado, al prestigio e influencia del
habla de Sevilla capital (seseante) y, como consecuencia de lo anterior, a la
adopción del seseo, en zonas ceceantes, por las capas económica y culturalmente
superiores.
Por otra parte, para los andaluces
de origen ceceante siempre resultará más fácil adoptar el seseo que practicar
la distinción entre /s/ y /z/ como en Castilla.
En todo caso, un resto o recuerdo
de suave ceceo no suele resultar vulgar ni desagradable en pronunciación
genuinamente andaluza.
5. Rasgos del andaluz.
Actualmente, el español hablado en
Andalucía se caracteriza frente al
hablado en Castilla, en sus niveles más
cultos, además de por el seseo, por los siguientes rasgos compartidos con el
español de América:
5.1. Aspiración de la s
final de sílaba (como una especie de h
inglesa o j andaluza) o pérdida en
algunos casos: unoh imbécileh o unoh imbécile, qué ahco. A veces esta
aspiración se asimila a la consonante siguiente. Así listo se pronuncia casi litto,
y mosca se articula como mocca.
5.2. En el andaluz oriental, la
aspiración ha llegado a desaparecer por completo, y su función significativa es
desempeñada por la abertura y alargamiento de la vocal o vocales anteriores.
Así Dios y dio, cantabas y cantaba se diferencian por la abertura de la vocal anterior o de
todas las vocales de la palabra. Este fenómeno ha sido atestiguado además de en
Málaga y Granada, en Cabra (Córdoba), Jódar (Jaén) y, con distintos matices, en
la provincia de Málaga y en el triángulo que forman las provincias de Sevilla,
Málaga y Córdoba =Puente Genil, Estepa, Antequera.
5.3. Yeísmo. Reducción de
la /ll/ y la /y/ a /y/. Este fenómeno está extendido por muchas ciudades del
Norte y Centro de España, y el retroceso de la /ll/ parece irreversible.
5.4. La confusión de /r/ y /l/ finales de sílaba: arcarde, Huerva, er tío ese...
Esta confusión, rechazada en
general en los niveles cultos del idioma, está muy extendida por América.
5.5. La aspiración de la /h/ medieval procedente de f inicial latina. Conservada en el
habla rural de gran parte de Andalucía (jierro,
jumo, jiguera, jacha, jarto) , la encontramos también en el uso rústico de
muchos lugares de España y de América. Suele ser rechazada por las capas sociales
cultas.
5.6. La pronunciación aspirada y faríngea de la /j/ (como una especie de j
inglesa)
6. Zonas de las diferentes articulaciones de s y z-
6.1. Distinción entre s y z:
Norte de la provincia de Huelva.
Almadén de la Plata en la
provincia de Sevilla.
El Este de la provincia de
Granada.
Gran parte de las provincias de
Jaén y Almería.
6.2. SESEO:
Zona intermedia occidental del
Huelva.
Norte de la Provincia de Sevilla y
ciudad de Sevilla.
Llanura de Córdoba y capital.
Sur de Córdoba.
Norte de Málaga, Archidona,
Antequera.
Jaén: orilla derecha del
Guadalquivir hasta Baeza.
6.3. CECEO:
Sur de la provincia de Huelva.
Provincia de Cádiz.
Gran parte de
Sevilla y Málaga.
Oeste y Sur de Granada, Guadix,
Zujar y Baza.
Sur de Almería.
Algunos focos en Jaén.
7. ARTICULACIÓN.
7.1. (s) apicoalveolar
Extremo Norte de Huelva.
Los Pedroches.
Este de Jaén.
Norte de Granada y Almería.
Límites de Extremadura, Castilla y
Murcia.
7.2. (s)
coronal:
Se articula entre los incisivos
superiores y los alvéolos, con la lengua plana o levemente convexa y el ápice algo
inclinado hacia abajo.
7.3. (s) predorsal:
La lengua plenamente convexa y el
ápice en los incisivos inferiores. Es la variedad más característica de Andalucía.
7.4. ch:
Relajación. llega a convertirse en
una especie de /s/ fricativa. Este fenómeno está muy extendido por Cádiz, Sur de Sevilla, Occidente de
Málaga, vega y ciudad de Granada y costa
de Almería.
7.5. En la Andalucía occidental ha desaparecido la oposición entre
el pronombre personal de
confianza vosotros/ustedes: segunda persona del plural.
En la provincia de Almería, Jaén,
Granada y parte de la de Córdoba, así como en pequeñas zonas de Sevilla y de
Huelva de mantiene vosotros/as (vuestros/as).
7.6. En la Andalucía occidental, Córdoba, desde el Guadalquivir
hasta el Sur, ustedes lleva formas
verbales de segunda persona: ustedes
vais, ustedes os sentáis por ustedes van, ustedes se sientan.
Os es sustituido por se: ustedes se sentáis por vosotros os sentáis o ustedes
se sientan.
8. Andaluz
culto.
8.1. Aspiración de la s
final de sílaba, así como de la z.
8.2. Seseo:
a) s coronal. Parte de la lengua
plana bajo los alvéolos o las encías de los incisivos superiores.
b) s predorsal. Punta de la lengua
en la cara interior de los incisivos inferiores.
8.3. Suave ceceo.
8.4. Pronunciación relajada de la j. (Suave aspiración).
8.5. Yeísmo.
8.6. Relajación de las consonantes finales y de casi todas las implosvas.
9. Andaluz
vulgar
9.1. Aspiración de la h
proveniente de la f inicial latina.
9.2. Trueque de r/l implosivas: arcarde, er tío.